¿El sector pesquero industrial depreda la anchoveta?
No. Depredar implica reducir la población de una especie más rápido de la que puede renovarse.
En los datos recogidos por el IMARPE (Instituto del Mar del Perú) en sus exploraciones se puede observar que la Biomasa de anchoveta se mantiene estable hace más de 15 años en 8.5 millones de TM.
Pensemos, un sector que depende de la cantidad de anchoveta para subsistir, ¿la depredaría? A mayor cantidad de anchoveta, mayor cantidad de cuota que pescar.
Entonces, ¿Lo que nos conviene es que haya más o menos anchoveta en el mar?
Infografía donde se explica cómo
El Ministerio de la Producción calcula la cuota,
en función de la biomasa total reportada por el Imarpe.
¿Y qué pasa con los juveniles o peladilla?
¿También se pescan junto con el resto?

La captura de juveniles no es rentable por su bajo rendimiento, además, a nadie le conviene el enmalle de la pesca porque genera riesgos y demoras en la operación de pesca. En TASA nos preocupamos por la capacitación de los capitanes de pesca en la correcta identificación de zonas de pesca con anchoveta disponible, usamos lo último en tecnología que permite identificar una sola especie y así evitar la pesca acompañante.

En TASA tenemos el modelo de pesca sostenible Cuidamar que fue implementado en el 2008, este modelo compuesto de tripulantes que son como una especie de “vigías del mar” realizan registros y liberaciones de especies que incidentalmente interactúan con la red de cerco. Ante el éxito de este programa, se replicó a través de la Sociedad Nacional de Pesquería, la cual impulsa en todo el sector industrial el programa Salvamar.

De darse el caso de registrar calas con juveniles de anchoveta por encima del 10%, se informa al organismo público competente para que procedan con las vedas correspondientes. En TASA implementamos autovedas con nuestras embarcaciones para cuidar la biomasa. Luego, cuando la pesca se descarga, auditores del Ministerio de la Producción realizan un muestreo para determinar el porcentaje de pesca incidental y  juvenil, contrastando con lo reportado a bordo. De haber diferencias importantes, se procede a decomisar el íntegro de la pesca y aplicar sanciones económicas.

Por último, de manera voluntaria, a toda zona prohibida para la captura hemos agregado 2 millas de distancia para asegurar que ninguna embarcación nuestra pueda incurrir en capturas dentro.